climalerta

🎒 Kit de emergencia familiar

Basado en el plan "Familia Preparada" de SENAPRED. Marca lo que ya tienes: tu avance se guarda en este dispositivo y la lista funciona sin conexión. Guárdalo en una mochila conocida por toda la familia, cerca de la salida.

0 de 0 listos

💧 Agua y alimentos

El agua es lo más pesado y lo más voluminoso del kit, y por eso es lo primero que la gente recorta. No lo hagas: una familia de cuatro necesita unos 36 litros para tres días. Prefiere alimentos que se coman sin cocinar ni refrigerar, porque puede que no tengas ni gas ni electricidad.

🩹 Salud

Después de una emergencia las farmacias cierran, los consultorios se llenan y las recetas se pierden. Lo que no se puede improvisar son los medicamentos de uso permanente y los insumos personales: son lo primero que hay que preparar y lo que más cuesta reemplazar.

📄 Documentos y dinero

Los documentos no se guardan en el kit: se duplican. Deja las fotocopias en el bolso y los originales donde siempre han estado, y suma una copia digital en la nube. Así ninguna versión depende de que alcances a llevarte la otra. El efectivo sigue la misma lógica: cuando se corta la luz, los POS y los cajeros dejan de funcionar mucho antes que el almacén de la esquina.

🔦 Herramientas y abrigo

Esta sección resuelve tres cosas: ver, abrigarse y saber qué está pasando. La radio a pilas sigue importando aunque todos tengan celular, porque la red móvil se satura o se cae en los primeros minutos mientras las radios siguen transmitiendo con generador. Los zapatos junto a la cama son el ítem que más lesiones evita: después de un sismo el suelo queda cubierto de vidrio.

📱 Comunicación y energía

El teléfono es lo primero que se agota y lo último en lo que conviene confiar. Carga la batería externa una vez al mes y da por hecho que no habrá señal: un punto de encuentro acordado y un contacto fuera de la región funcionan cuando las llamadas locales no entran, porque los mensajes de larga distancia suelen pasar antes que los locales.

Revisa el kit cada 6 meses: renueva agua, alimentos y pilas, y ajusta las tallas de ropa de los niños. Un buen truco: hazlo en cada cambio de hora. Guárdalo en un lugar accesible que toda la familia conozca —cerca de la salida, no al fondo de un clóset ni en el subterráneo— y evita dejarlo detrás de una puerta que pueda trabarse. Dentro del kit grande arma una mochila chica que una sola persona pueda tomar y salir con ella corriendo.
← Volver al inicio Guía de terremoto